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Calificación Energética

INTRODUCCIÓN

¿Qué es la certificación energética?

Es un procedimiento para certificar energéticamente los edificios existentes o elementos de un edificio ya existente como pueden ser un piso o un local comercial construidos con posterioridad a 2007.

Los resultados del procedimiento de certificar energéticamente un edificio vienen reflejados en el Certificado de Eficiencia Energética y en su correspondiente Etiqueta de Eficiencia Energética, la cual muestra el nivel de calificación energética del edificio en una escala de la A (mayor eficiencia energética) a la G (menor eficiencia energética).
El certificado de eficiencia energética y su correspondiente etiqueta o calificación tienen una validez de 10 años.

¿Para qué sirve?

Mediante la certificación energética se puede saber el comportamiento energético de un inmueble y cómo mejorarlo para que consuma menos energía y reduzca sus emisiones de CO2 a la atmósfera, y de esta forma, reducir el importe de las facturas de luz, agua y gas.

¿Quién debe obtenerla?

El Real Decreto que completa la transposición de la Directiva 2002/91/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2002, indica que a partir del 1 de Junio de 2013 será obligatoria su obtención para todos los propietarios de inmuebles existentes que quieran vender o alquilar su propiedad. También para todos aquellos edificios públicos o privados que tengan un uso público recurrente con una superficie útil superior a los 500 m2 (ayuntamientos, colegios, consultorios médicos., etc)..

¿Cuáles son las consecuencias de no cumplir con el deber de obtener el certificado energético?

o Inspecciones: la Administración autonómica competente realizará la labor inspectora, para velar por su cumplimiento y detectar casos de falseamiento o fraude.
o Sanciones: el vendedor/arrendador podrá ser multado por infracción a los Derechos de los Consumidores.
o Reclamaciones: el comprador/inquilino podrá reclamar al vendedor/arrendador por no haber cumplido el deber de información al Consumidor.

¿Cuánto cuesta?

El coste del certificado de eficiencia energética para el caso de un domicilio perteneciente a un bloque de viviendas de unos 100 m2, oscila en torno a los 300 € Para superficies superiores o edificios completos los costes varían.

CALIFICACIÓN ENERGÉTICA DE EDIFICIOS

En la actualidad aproximadamente el 30 % del consumo de energía primaria es generada por el sector residencial, y por ello las normativas europeas han intentado incidir sobre el consumo energético de las construcciones, creando una herramienta similar a la existente a la hora de calificar la eficiencia de los electrodomésticos y que es de aplicación a todos los edificios de nueva construcción.

La certificación energética de edificios es un requisito legal que a partir de ahora tendrán que cumplir todos los edificios nuevos, y que en breve plazo también afectará a los edificios existentes.

La Directiva Europea 2002/91/CE tiene como objetivo fomentar la Eficiencia Energética de los Edificios y obliga a todos los estados miembro, entre otras cosas, a que todo edificio, tanto si se vende como si se alquila, vaya acompañado de un Certificado de Eficiencia Energética. Esta directiva en el estado español no se ha integrado en la normativa de edificación hasta el año 2007, mediante la aprobación del Código Técnico de la Edificación (CTE), la realización de modificaciones al Reglamento de Instalaciones Térmicas de edificios (RITE), y el Real Decreto 47/2007, de 19 de enero,  que define la aplicación de una certificación energética.

Este decreto obliga a clasificar las nuevas construcciones con una etiqueta que informe a los compradores del grado de eficiencia del edificio. Se trata de que cada edificio disponga de una etiqueta con su calificación energética (de la A, que correspondería a los edificios más eficientes, a la G, los edificios menos eficientes) y en la que se incluya su consumo estimado de energía y las emisiones de CO2 asociadas.

El decreto que recoge la certificación energética resulta bastante general. Define la obligatoriedad de la certificación y los requisitos de los programas informáticos que se deben emplear, pero, lamentablemente, deja en manos de las comunidades autónomas el desarrollo de procedimientos de implantación y, muy importante, el control de esta certificación energética.

De esta forma, son las autonomías las que, a partir de este decreto o directamente desde la directiva si tienen competencias para ello, deben establecer los procedimientos administrativos necesarios, el alcance y características de los controles al edificio para garantizar la veracidad del certificado y otros temas, como el procedimiento para la renovación del certificado.

Así, en la fase de proyecto se debe calcular la demanda de energía del edificio a proyectar. Para este cálculo de la eficiencia del edificio el único programa reconocido actualmente es el programa LIDER. El programa tiene como función los datos de consumo eléctrico total, a partir de una descripción del edificio que incluiría características de la envolvente, la ventilación y orientación, las condiciones ambientales interiores, la existencia de sistemas solares pasivos y protecciones solares, las instalaciones de calefacción, ACS y aire acondicionado y las de iluminación.

A continuación se pasaría a calcular la calificación energética del edificio, es decir, la eficiencia energética de un edificio respecto a uno convencional. Hasta el momento, el único programa reconocido por la administración pública es el CALENER, Ambos programas son accesibles públicamente en el registro de documentos reconocidos del Ministerio de Industria, Turismo y y Comercio.

La herramienta CALENER compararía el edificio modelado con un edificio “estándar” de características similares, situado en la misma localidad geográfica y cuyo comportamiento energético ha sido analizado en un estudio de campo. En función de esa comparación, el programa le asigna una clase de eficiencia energética, de la A a la G.

Finalmente, con esta calificación en una categoría (de la G a la A) se emiten el certificado energético y la etiqueta provisionales. Posteriormente, durante la ejecución del edificio, mientras está siendo construido y acabado, se comprobaría que esta eficiencia simulada en la fase proyecto coincide con el funcionamiento energético real. Se obtiene la calificación energética del edificio acabado, se reajustan los datos a la calificación adecuada si es necesario, y se otorga el certificado definitivo.

El certificado de eficiencia energética se debe incluir en el libro del edificio y tiene una vigencia de 10 años, tras los cuales el edificio se debería volver a calificar para que la etiqueta que muestre sea adecuada a la realidad del edificio.